Álamo

Ficus lapathifolia Liemb. Miq., Ficus padifolia H.B.K.

Árbol alto y frondoso de la familia de las moráceas, con abundante látex o jugo lechoso, tallo grueso, color gris oscuro; hojas abundantes anchamente oblongadas de 10 a 25 cm de largo por 5 a 15 cm de ancho; el fruto se encuentra dentro de una estructura morfológica (sicono) a la que suele llamársele fruto de la higuera, concepto falso, ya que los verdaderos frutos son las semillas que producen las flores femeninas, que en algunas variedades se desarrollan sólo después de la polinización, las que se hallan cubiertas por una estructura carnosa verde amarillenta; así, la reproducción sería imposible a no ser por la intervención de unas pequeñas avispas de la especie Blastuphaga psenes, que se abren paso a través del poro terminal del higo y llevan gran cantidad de polen que fertiliza las partes femeninas reproductoras de la planta. El fruto es comestible y se emplea para hacer conservas.

Las hojas de la especie Ficus padifolia, comúnmente conocido como amatillo, se hierven y el té se ingiere para contrarrestar los efectos del piquete de alacrán, según la creencia popular. La madera se emplea para fabricar artesas. Se localiza en selva alta caducifolia de clima cálido subhúmedo o semitemplado subhúmedo. Es común encontrarlo en parques y jardines de las ciudades y a orillas de barrancas con mucha humedad, donde se distingue por su amplia fronda. Otros nombres comúnmente utilizados: higo, higuera, amate, ceiba, saiba, amatillo, comuchín.

(KZPV/EAV/RFPZ)