Viernes  20 de septiembre de 2019.

Traducir

Spanish Chinese (Simplified) English French German Greek Italian Japanese Norwegian Portuguese Russian
  • Monumento a los héroes de la Independencia en Iguala
  • Entrada Fuerte de Acapulco
  • Iglesia de Santa Prisca en Taxco
  • Iglesia de Santiago Apóstol en Ometepec
  • Danza guerrerense
  • Monumento a la Bandera en Iguala
  • Encomendero
  • Museo de la Bandera en Iguala
  • Zona arqueológica Tehuacalco
  • Museo Regional de Guerrero en Chilpancingo
  • Danza de Los Apaches
  • Mujeres danzantes de Zitlala
  • Mural en la ciudad de Tixtla
  • Fábrica de hilados en El Ticuí
  • Ofrenda de Día de Muertos
  • Con agua y flores, fragmento
  • Pescado a la talla
  • Santuario en Olinalá
  • Mural del Palacio Municipal de Tixtla de Guerrero
  • Tlacololeros
Previous Next

Adquiera su ejemplar

  • Cartel Enciclopedia
  • Cartel Enciclopedia

Buscar en el contenido

Patrocinadores

  • Consejo de la Crónica de Iguala
  • Visita la Feria a La Bandera
  • Visita la Feria a La Bandera
  • Patrocinador 2015-2017
  • Patrocinador 2015-2017
Visitas desde el 24-Feb-2012
4480507
HoyHoy629
AyerAyer1263
Esta semanaEsta semana5916
Este mesEste mes23032
TodosTodos4480507
Día más visitado 05-07-2018 : 2924
UNITED STATES
US
Usuarios conectados 16

Diseño Web

Ing. Sandra de Jesús Sánchez

Ing. Fernando Sánchez Garibay

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Arqueología

Palma Sola.

Se localiza en el parque El Veladero, a orillas de la mancha urbana del puerto de Acapulco, municipio de Acapulco. Es una zona de petrograbados con figuras humanas, de animales y simbólicas que Martha Cabrera registró durante el año 1982 y se atribuyen a una cultura propia de la Bahía de Acapulco. Los petrograbados, que se distribuyen en cuatro hectáreas de extensión, formaban parte de una zona arqueológica más grande que quedó bajo la actual colonia Palma Sola. Se trata de un centro ceremonial donde se llevaban a cabo rituales asociados a la fertilidad, a la lluvia, a los arroyos y a los cerros.

Los estudios enfocados a la interpretación de las representaciones, que parecen haberse elaborado entre el año 800 a. C., y 800 d. C., han estado a cargo de Martha Cabrera y de Rubén Manzanilla López, cuyos resultados más recientes saldrán a la luz próximamente.

Petrograbados en la zona arqueológica de Palma Sola (Acapulco de Juárez).

5 de Mayo–La Sabana.

Se encuentra en terrenos del Ejido La Sabana, en el puerto de Acapulco, municipio de Acapulco. A orillas de la actual colonia 5 de Mayo, se encuentra un área de petrograbados que Martha Cabrera registró en 1983. Forma parte de una zona arqueológica de más de 300 hectáreas que se designó como La Sabana, en tanto que el área de petrograbados sólo abarca una hectárea de extensión.

Entre los años 100 y 800 d. C., fue el principal centro regional del área de Acapulco y sus alrededores. La zona arqueológica estaba constituida por grandes plataformas, estructuras piramidales y distintos espacios con petrograbados, lo que le confería un carácter cívico–ceremonial y habitacional y, a semejanza de Palma Sola, formaba parte de una cultura local de la Bahía de Acapulco.

La extensión y la importancia de La Sabana hizo que distintos arqueólogos visitaran el lugar, desde Pedro Armillas en la década de los años 40, hasta los más recientes, que han sido Martha Cabrera y Rubén Manzanilla, quienes se han dedicado a su estudio e interpretación junto con los de Palma Sola.

Cuetlajuchitlan.

Esta zona arqueológica, que se encuentra a orillas del pueblo Paso Morelos (antes llamado Cuetlajuchitlan), en el municipio de Huitzuco, fue descubierta durante los trabajos de salvamento en el eje de trazo de la autopista del Sol. Rubén Manzanilla y Arturo Talavera, quienes estuvieron a cargo de las excavaciones desde 1991, han explorado aproximadamente unas dos hectáreas de las más de 30 hectáreas que tiene la zona arqueológica.


Zona arqueológica de Cuetlajuchitlan (Paso Morelos, municipio de Huitzuco de los Figueroa).

El nombre nahua de Cuetlajuchitlan, que significa “lugar de la flor que se marchita”, le fue atribuido por el nombre del pueblo donde se encontraron los restos arqueológicos, pues su nombre original se desconoce.

Su ocupación se remonta al año 600 a. C., aunque la arquitectura que se conserva data del año 200 a. C., al 300 d. C., y se caracteriza por el empleo a gran escala de bloques rectangulares y cilindros de cantera tallada durante su época de apogeo. Además de ser un centro ceremonial y habitacional, parece haber sido un punto de vigía, lugar de paso estratégico entre la Cuenca de México y la costa del Pacífico.

Los Tepolzis.

Se encuentra al norte de Tixtla, cabecera municipal del mismo nombre. Es una zona arqueológica de carácter cívico, ceremonial y habitacional que se extiende unas 15 hectáreas sobre el filo de varios cerros.

El nombre nahua con que se designó a la zona fue tomado del cerro en que se localiza. Modificado por el curso de los siglos, el nombre parece haber derivado de Tepoltzin, cuyo significado pudiera ser “el pequeño conquistador” o “el venerable conquistador”. Además de lo incierto de su significado, tampoco se tiene la certeza de que ése haya sido su nombre original.

Las exploraciones del asentamiento prehispánico iniciaron en 1988 por parte de Guadalupe Martínez Donjuán y en 1993 estuvieron a cargo de Guadalupe Goncen. La similitud arquitectónica que presenta con otros sitios de finales del periodo Clásico del Centro de Guerrero, por el año 800 d. C., indica que probablemente haya formado parte de lo que se ha designado como cultura Mezcala.

Aunque han sido numerosas las investigaciones que se han realizado en el actual territorio guerrerense es muy poco lo que se ha avanzado, dada la gran extensión del estado, su intrincada topografía y su enorme riqueza arqueológica. Quizás apenas sepamos un 10% del pasado arqueológico, desde los olmecas (alrededor del año 1000 a. C.) hasta los mexicas (por el año 1521 d. C.). Para tiempos más antiguos casi no tenemos nada.

Los vestigios arqueológicos son numerosos y de distinta naturaleza. Cubren todo el estado de Guerrero, y donde hay poblaciones actuales es casi seguro que encontremos restos materiales debajo de ellas, además de otros sitios que fueron habitados durante el transcurso de los siglos y se abandonaron para perderse en la memoria histórica de los pueblos.

A través de 100 años de estudios arqueológicos se han hecho intentos por comprender y describir las características de las distintas culturas que se distribuyeron en el actual Guerrero: olmeca, teotihuacana, mixteca, zapoteca, tolteca, mexica y tarasca, sin mencionar a otras más difíciles de definir y que son las locales, como la mezcala, la cuitlateca, la yope, la tlapaneca y las demás que se han inferido a partir de las lenguas indígenas que se registraron en el Siglo XVI.

(EJG)